viernes, 29 de octubre de 2010

Mezquita Azul

Visitar la Mezquita Azul (en turco, Sultanahmed Camii) es imprescindible para cualquier turista que viaje a Estambul. Su nombre es debido a los colores azul y verde de los mosaicos que decoran la parte interior de las cúpulas. Es la mezquita más grande de la ciudad, y la única de toda Turquía que posee 6 minaretes.



Se encuentra en frente de la Iglesia de Santa Sofía, separadas por un gran jardín, en el que la gente pasea, se para a leer o simplemente se sienta a disfrutar del paisaje. El parque es este que se puede ver en la foto.



La Iglesia de Santa Sofía está justo enfrente, a espaldas del fotógrafo.

A un lado de este jardín, paralelo al recinto de la mezquita hay otro gran parque, conocido como el Hipódromo, con mesas de merendero, tiendas y una plaza donde hacen espectáculos. Allí se encuentra el Obelisco de Teodosio (original de Egipto) y el Obelisco de Constantino. No tengo fotos detalladas de estos últimos, principalmente porque no sabía lo que eran hasta hace poco, pero haré una entrada especial dedicada a ellos.


Aquí se observa en primer plano el Obelisco de Teodosio, y al final el Obelisco de Constantino

Una vez que cruzamos el muro exterior que rodea la mezquita, nos encontramos con la entrada principal, y justo debajo, casi en semisótano las fuentes donde los fieles se lavan antes del rezo.

Las fuentes, están detrás de los arcos que se ven a la derecha.

Al entrar, lo que encontramos es un patio interior rodeado de arcos y pequeñas cúpulas, donde tenemos que esperar hasta que termine la oración, porque no se permite entrar a los turistas durante el rezo.
Se puede observar como el techo del edificio principal es como una cascada de cúpulas, que le da un aire majestuoso al conjunto.








Para poder entrar, antes nos tenemos que descalzar, porque en el interior el suelo está cubierto con una alfombra. También tenemos que llevar camiseta que cubra los brazos y a ser posible larguita y pantalones largos, si no, ya te dan ellos una especie de falda delantal muy mona para que te la pongas encima. Lo de cubrirse la cabeza no es un requisito imprescindible, lo ponen como una cuestion de respeto, pero no como obligación. Yo no me puse nada, y en las fotos se ve como la mayoría de mujeres con cara de guiri y cámara en mano tampoco llevan nada. 

Esa parte que se ve en la foto separada por unos paneles de madera, justo debajo de los arcos es la parte reservada para las mujeres. Aunque no todas las mujeres estaban ahí, puede que solo sea para la hora de rezar.

 

La verdad es que dentro huele bastante a pies, no llega a ser insoportable pero marea un poco y hace que quieras salir pronto. Es que todo el mundo ahí descalzo... que dicen que la culpa la tienen los turistas, que ellos son muy limpios, pero no se yo, yo creo que todos colaboran un poquito.



El interior es una única sala, muy grande, que tiene una parte separada a la que los turistas se supone que no deben acceder, porque es solo para rezar. Muchas personas se sientan en la alfombra y se quedan ahí descansando haciendose fotos o pasando el rato, es gracioso.



Lo más impresionante son las cúpulas y los mosaicos de colores que las adornan. Támbien es muy bonito el juego de luces que producen las ventanas y vidrieras de colores que hay en todas las paredes y la iluminación en forma de grandes lámparas circulares situadas a poco más de un metro de nuestras cabezas. Todo el conjunto hace que la sala parezca sacada de un cuento de las mil y una noches.


Aquí se ve bien la cascada de cúpulas y arcos
Esta es la cúpula principal, en la que se ven perfectamente los colores azules que le confieren el nombre a la mezquita.


Y aquí una imagen casi a tamaño real para que podáis ver desde el suelo hasta la cúpula más alta como si estuviérais allí.



        

Hasta la próxima!

domingo, 24 de octubre de 2010

Comida típica (I)

Hola de nuevo!! Siento haber estado tanto tiempo sin escribir, pero es que he estado liada. A ver si cojo el ritmo de nuevo y escribo más a menudo.

He pensado que estaría bien dedicar una entrada especial a la comida, porque hay muchas cosas interesantes y así podéis estar un poco más cerca de aquí. Es mi opinión personal sobre las cosas que ya he probado o he podido ver.
Empecemos...

Kebab:
De pollo o de cordero, lo puedes pedir de todas estas formas diferentes. ¿Diferencias con los de España? pues para mi la mas importante es la salsa. No llevan salsa! y eso lo hace un poco más difícil de comer. Pero el sabor está bien (eso sí, cambia muchísimo según el sitio donde lo pidas).

Por orden, bocadillo(no se la traduccion), dürüm, pide y yarim

Ayran:
Es la bebida más popular y típica del país. Es básicamente yogur liquido mezclado con agua. Se bate durante media hora y la grasa del yogur aparece en la superficie. Eso lo recogen y lo que se queda es el ayran. Aqui la gente se lo toma siempre. Mi experiencia personal: creo que no le daré una segunda oportunidad. Porque piensas que va a estar dulce, del yogur..., pues no! Es sal pura! Agua con sal y un poco de gusto a yogur, eso es. También tengo que decir que a unos amigos nuestros españoles les encanta, así que hay opiniones para todos los gustos.


Lo puedes beber en bote, o del que hacen casero en los restaurantes.

Dondurma:
Es el helado típico turco. No tiene nada que ver con ningún helado que hayáis podido probar. La diferencia es que es elástico. Sí, sí, elástico. Intentas darle un bocado y no puedes, porque no se rompe. A mi particularmente no me gustó mucho. Me pareció como (para que os hagais una idea) unas natillas de chocolate o de fresa pero casi congeladas, porque a medida que se va derritiendo tiene esa textura.

Eso que parece masa es el helado

Mazorcas y Castañas asadas:
Otra cosa muy típica. Te puedes encontrar hombres con sus carritos vendiendo mazorcas y castañas en los lugares más turísticos. Las mazorcas me encantaaaaan y son super baratas (0,5- 0,75 euros) y las castañas también están buenas, aunque aquí las asan un poco menos. Es super gracioso ver a los vendedores de castañas, porque les dan la vuelta una por una, con unas pinzas y las ponen en fila, ordenaditas todas para que las veas bien.

 


Kumpir:
La patata asada de la feria de siempre, pero con mucha más variedad de acompañamientos. Os pongo una foto de la que nos comimos el otro dia, que estaba buenísima.

Ahí ya habíamos comido, al pricipio era más grande

Baklava, Rosquillas y Bollos:
Una de las cosas que más me gustan es la 'bollería' de aquí. Hay cientos de cosas diferentes y pidas lo que pidas seguro que estás bueno (a no ser que te toque relleno de acelga picante, como me pasó una vez!). Los baklava son los dulces típicos y la verdad es que están deliciosos. Son como hojaldres pequeñitos, a veces rellenos de pistacho, y bañados en almíbar. Ricos, ricos.




Turkish delight:
Es como caramelo blandito, y hay de muchos sabores y presentaciones e incluso hay algunos que llevan frutos secos dentro. Todavía no lo he probado, pero tienen buena pinta.


Cerveza:
La marca por excelencia aqui es la Efes, marca turca, y la más barata. Aún así, la lata de medio litro cuesta casi 1,5 euros.


Ya está bien para empezar, no? 
En la próxima entrega os hablaré de las comidas típicas que faltan.

Estoy preparando otra entrada, espero tenerla lista para esta noche.


Bye!

sábado, 2 de octubre de 2010

Pierre Loti

 Otro sitio que no te puedes perder si visitas Estambul es el mirador de Pierre Loti. 
Está situado en el punto más alto de la colina del cementerio de Eyüp.


Es un sitio al que suelen ir los turcos los domingos a pasar la tarde y los recién casados a hacerse fotos. Lo digo porque nos encontramos con dos bodas diferentes en la misma tarde. También vimos de camino a un par de niños con el traje blanco típico de la ceremonia de la circuncisión, se ve que los sacan de paseo los fines de semana vestidos con el trajecito para amortizar el desembolso. Después, cuando volvimos, tenía la sensación de haber repetido minuto a minuto un trozo del capítulo de callejeros viajeros :)


 Para llegar hasta la cima de la colina se puede subir andando, pero lo más fácil (no significa que sea lo más rápido porque había una cola larguísima) es coger el teleférico. Y eso es lo que hicimos nosotros.



Inteté hechar fotos mientras subíamos, pero dentro de la cabina era muy difícil porque los cristales eran oscuros.

 Cuando sales del teleférico, te encuentras frente a frente con el famoso Pierre Loti Café, un buen lugar donde reponer fuerzas al calor de un delicioso té turco. El café lleva el nombre del escritor francés Pierre Loti porque según cuentan, venía hasta este lugar cuando necesitaba inspiración. Y no es de extrañar, ya que las vistas son inmejorables, y hay una sensación de tranquilidad inmensa.



 Una vez que llegas al mirador, te quedas completamente boquiabierto. Es precioso. No sabes hacia donde dirigir la cámara y te gustaría que todo el mundo pudiera ver a través de tus ojos por un instante. Contemplar el Cuerno de Oro al atardecer te hace comprender el por qué de su nombre. Realmente una luz dorada invade todo el paisaje.


Me estoy aficionando a las fotos panorámicas!